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La percepción selectiva como terapia del éxito

La percepción selectiva como terapia del éxito - oliver carballo

¿Qué es la percepción selectiva?

La percepción selectiva es un tipo de sesgo cognitivo que se da en el proceso de percepción cuando la persona, en función de sus expectativas, selecciona un objeto de atención y desatiende la parte restante de la información.

Un ejemplo perfecto sería cuando decidimos comprarnos algo, como un coche, y de pronto tenemos la sensación de que hay cientos de esos coches. Otro ejemplo se produciría cuando una persona queda embarazada o planea un embarazo, desde ese momento nuestra percepción selectiva nos enfoca en las mujeres que están en cinta.

La relación de la percepción con nuestra vida

Se relaciona con las ideas preconcebidas, nuestros intereses y con las ganas o miedos que tenemos a que algo ocurra. Es una interpretación sesgada y parcial de la realidad. La funcionalidad de la percepción selectiva es optimizar la inversión de nuestros recursos cognitivos, comprimiéndolos, por ejemplo, allí donde esperamos que suceda algo.

Además, nuestras emociones tienen mucho que ver con este proceso. Generamos un escenario paralelo con el que trabajamos y que se puede parecer más o menos a lo que en realidad ocurre. Así, en la configuración de esa, nuestra realidad, la percepción selectiva juega un papel importante.

Descubrimos lo que estamos dispuestos a ver

Las personas funcionamos de tal manera que descubrimos lo que estamos dispuestos a ver, esto es, lo que esperamos descubrir. Dicho de otro modo, lo que no esperamos ver tampoco lo descubrimos o tardamos mucho más tiempo en hacerlo.

¿Qué función tiene la percepción selectiva?

La función de la percepción selectiva para el propio sujeto reside en evitar un desbordamiento en el sistema cognitivo debido a la cantidad y diversidad de la información que recibe. Esto muestra que la percepción selectiva tiene una doble utilidad, ya que filtra la información importante para el sujeto y además elimina la información excesiva e innecesaria para la persona que la recibe.

Fue promovida por el psicólogo William James en el año 1890.

William James - Oliver Carballo - Percepción Selectiva

William James – Percepción Selectiva

«Somos lo que somos y nuestras circunstancias»

La percepción selectiva como terapia del éxito

En materia sanitaria también es posible identificar el papel de la percepción selectiva para el desarrollo de estrategias de éxito.

Desde hace años, cuando conocí la definición de este sesgo y estudié sobre él, tengo en mi mente esta particular idea, usar la percepción selectiva como terapia para crear y diseñar metas o formas de vida con éxito.

Como hemos podido leer desde el comienzo del artículo, seleccionamos del mundo solo aquello que pueda cumplir nuestras expectativas. Y eso sucede tanto para lo bueno como para lo malo. Una simple decisión como querer comprarnos un coche, hará que desde ese momento veamos por todos lados ese modelo de automóvil, si lo vemos a groso modo, nosotros hemos tomado la decisión de ver y prestar mucha más atención a ese coche. 

El lado negativo

Por otro lado, iéndonos a algo menos banal, si leemos sobre cierto síntoma de la depresión, nos juntamos con personas negativas que sufren de ansiedad, etc, estamos realizando la misma acción cognitiva que con el coche. Desde el momento que estamos realizando estas acciones, nuestra percepción se centrará en lo negativo, en escuchar toda nuestra sintomatología a ver si encontramos similitudes, nos acercaremos a las personas depresivas o ansiosas por el mero hecho de cumplir nuestras expectativas de percepción. Este hecho, si no somos totalmente conscientes y lo controlamos, puede sumergirnos en esa marea llamada depresión o negatividad.

Con todo esto quiero decir que, si logramos «afinar» nuestra percepción hacia todo aquello que queremos en nuestra vida, estaremos jugando de forma subconsciente con nuestra mente. En realidad, estamos colocando unos filtros personalizados a nuestra visión del mundo. Decidimos qué queremos ver. 

Por ello, pensar en positivo, rodearse de personas activas que desean mejorar, ver el lado beneficioso de las cosas, son actos que llevan a las personas a una vida plena, entre otras muchas cosas.

¿Porqué no podemos aprender a serlo nosotros también?

En siguientes artículos expondré métodos y técnicas para poder diseñar filtros de percepción selectiva que lleven a nuestra mente a donde nosotros deseamos. Lograremos ser arquitectos de nuestra propia felicidad.

Por último, un famoso cuento sobre los ciegos y el elefante que describe perfectamente todo lo que hemos tratado en este artículo.

Los ciegos y el elefante

Cuatro ciegos discutían sobre cómo era un elefante. Al no ponerse de acuerdo, decidieron acercarse a uno de los elefantes del poblado para comprobar quién tenía razón, pues cada uno daba una versión distinta del animal.

El primero de ellos tocó una pata del animal y repuso:

«Lo veis incrédulos, un elefante es como un gran pilar, una columna fuerte y rígida».

El segundo ciego le tocó la trompa y exclamó:

«Pero qué dices, el elefante es como un gran palo, fuerte y flexible a la vez, como yo decía».

El tercero tocó la barriga del animal y dijo:

«No tenéis razón ni el uno ni el otro, el elefante es como un gran tonel».

Finalmente el único de ellos tocó la oreja del animal y expuso:

«Todos estáis equivocados, acaso no comprobáis que el elefante es como un gran aventador; sentid el aire fresco que llega a vuestros rostros».

Esta comprobación no sirvió de mucho, pues no hizo más que enfrentarlos todavía más entre ellos, dado que ahora cada uno estaba más seguro de la verdad que sostenía sobre el elefante.

La percepción selectiva como terapia del éxito

La percepción selectiva como terapia del éxito

En esto, un sabio que venía observando la discusión de los ciegos desde hacía rato se les acercó y les dijo:

«Pero hijos míos, ¿por qué discutir si ninguno tenéis razón y a la vez todos decís la verdad?»
Los ciegos escucharon atentamente las palabras del sabio pero no comprendían lo que acertaba a decirles, por lo que una vez más les dijo:

«El elefante no es un pilar, sus piernas son como pilares. No es como un palo largo y flexible, su trompa sí lo es. Tampoco es como un tonel, su barriga es como un tonel. Igualmente no es como un aventador, sus orejas lo parecen. El elefante es una combinación de todo eso. Ninguno estabais en posesión de la verdad, pero sin embargo esta existía y todos tenéis parte de ella».

«Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros juntos» (Proverbio japonés)

Si deseas conocer más sobre psicología y en especial sobre síndromes, visita esta otra web en donde también escribo artículos: Síndromes Raros

Oliver Carballo

CEO en Social Ferro Agency. Neuropsicólogo, Experto en Marketing Digital, Asesor Financiero y Escritor.

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