0

Las mentiras en la pareja

Las mentiras en la pareja, ¿son las culpables de la mayoría de las rupturas?

El ser humano se esconde diariamente tras una máscara, esa que le obliga a mantener un estatus social; vestir bien, ser aceptablemente guapo y sobretodo, mentir en cualquier ocasión, todos conocemos a ese tipo de persona.

“No me preocupa que tú me mientas , lo que me preocupa es que nunca más te volveré a creer”.

“No solo me has mentido, si no que te has metido en la difícil tarea de tener que inventar veinte mentiras más para mantener la primera”.

“Con tu mentira has llegado lejos, pero no podrás volver.”

Seguramente estas y otras reflexiones son las que han pasado por nuestra cabeza cuando hemos compartido nuestro corazón roto con otra persona. Pero, ¿qué nivel de mentiras podemos soportar? ¿qué grado de invento estamos dispuestos a permitir? ¿es lo mismo una mentira de un familiar, o la de un amigo o incluso la de una pareja?

Siempre me dije a mi mismo, una mentira esconde una verdad potencialmente peligrosa”, y eso es lo que me da pánico.

Las mentiras y los problemas de pareja

Según las estadísticas, las mentiras que más nos afectan son aquellas que vienen de nuestra pareja. Sin embargo sorprendentemente estas mismas estadísticas nos dicen que las parejas absolutamente sinceras son menos felices que aquellas que se mienten a menudo. ¿Entonces?

Las mentiras dentro de la pareja son una barrera de protección. Estas falacias u omisiones que realizamos con la intención de proteger a la persona que queremos o a nosotros mismos, son al fin y al cabo, «una puñalada trapera». Este tipo de mentiras han existido siempre, y seguirán existiendo, queramos o no queramos. Y por mucho que no nos guste que nos mientan, tarde o temprano también lo haremos.

Mentiras buenas y malas

Para el psicólogo Esteban Cañamares está muy clara la frontera entre las mentiras beneficiosas y las perniciosas: “Las mentiras son positivas mientras eviten roces y conflictos innecesarios y siempre que no hagan daño o sirvan para aprovecharse de la otra persona”.

De hecho desde mi humilde opinión estoy convencido de que mentir es algo de lo más normal en nuestro día a día y no tenemos que sentirnos mal por ello. Es muy difícil estar pendiente de no mentir nunca añade Esteban Cañamares.

Es evidente que lo perfecto sería encontrar en la pareja un equilibrio entre las mentiras positivas y las negativas. 

Las mentiras positivas o blancas

Las mentiras que yo veo como positivas o permisivas son aquellas de ámbito estético. Un ejemplo sencillo sería que nuestra pareja nos preguntara si su pelo es el más bonito que hemos visto y nosotros asintiéramos aunque realmente pensemos que quizás nuestra compañera de trabajo luce uno más brillante. Es evidente que la sinceridad en estas ocasiones sería un mal menor, pero un mal. Es por ello que muchas personas evaden las respuestas, o directamente mienten. Lo podemos ver como algo perjudicial o también como una adaptación positiva a la convivencia en pareja. 

Las mentiras en la pareja

Las mentiras negativas o negras

En el caso de las mentiras negativas es evidente, yo mismo no vería correcto y lo aconsejo, mentir por ejemplo sobre ninguna circunstancia en asuntos financieros o adicciones. Son hechos de egoísmo que tarde o temprano destruirá todo lo que nos rodea. Y como no, nos encontramos ya ante la mayor de las mentiras, LA INFIDELIDAD, siempre aconsejo que antes de decir nada, pensemos muy bien en lo que ha ocurrido y el porqué ha ocurrido. Pero jamás se debe mentir en ese asunto, bajo ningún concepto. Al fin y al cabo, mantener este tipo de mentiras simplemente causa daños irreparables. 

¿Mentir u Ocultar?

Otras de las dudas que podemos encontrarnos a la hora de mentir es si hacerlo cara a cara o realmente es más beneficioso ocultar la verdad. Pues según unos estudios realizado por el Journal of Social and Personal Relationships en 2009, es mucho mejor ocultar una verdad que realmente mentir frontalmente.

En el caso de mentir cara a cara la distancia en la pareja aumentaba un 71% y en el caso de ocultación de la verdad un 43%. Según el líder de la investigación, el profesor de comunicación de la Universidad de Illinois, John Caughlin, “cuando un persona miente abiertamente sobre algo puede convertir algo inocuo en un problema importante”.

En definitiva lo más acertado en el aspecto de si mentir u ocultar la verdad a nuestra pareja, lo correcto es pensar en términos económicos de coste-beneficio. Siempre deberíamos hacernos la misma pregunta: la información que tenemos entre manos ¿va a ser más dañina para la relación si la contamos o si la ocultamos? Recuerdes que estoy hablando en este párrafo de las mentiras blancas. Poniendo como ejemplo el caso anterior, ¿es mejor decirle a nuestra pareja lo que pensamos realmente? «oye, pues la verdad que me gusta más el pelo de mi compañera de trabajo porque le brilla de una forma diferente». Opino que es un veredicto innecesario que puede causar mayores problemas. Aquí he pensado en términos económicos, coste-beneficio.

Apoyo al psicólogo Cañamares cuando dice: hay ocasiones en que es mejor mentir para proteger a la otra persona y protegernos a nosotros mismos. Si la omisión puede afectar a nuestra intimidad, aunque nos cueste un conflicto, es mejor que hablemos del tema. Pero si decir la verdad sólo va a servir para hacer daño a nuestra pareja, lo mejor es callarse. Como bien dice el refrán: “en boca cerrada no entran moscas”.

Las mentiras en la pareja

Trazando la recta final de esta reflexión, ¿qué hemos sacado en claro? Las personas somos manipuladoras desde que aparecimos como especie. Mentir, engañar e incluso calumniar eran y son herramientas básicas de supervivencia.  Pero es evidente, que como especie hemos avanzado hacia un entendimiento y empatía más sofisticados.
Cuando se activan nuestras neuronas espejo, las principales culpables de la empatía, tendemos a racionalizar mucho más las situaciones. Esto es lo que nos convierte en humanos, el poder avanzar más allá de nuestros simples instintos.
Debemos aprender con el paso del tiempo y con los años de convivencia con nuestros amigos, seres queridos y pareja, qué mentiras son las positivas y qué mentiras son las negativas.
Si llevamos un tiempo deprimidos porque simplemente un asunto del trabajo no ha salido, y sentimos que ese malestar está contagiando a nuestra pareja y oscurecemos sus días con nuestros malos humores, es entonces cuando toca actuar un poco. Quizás mentir y decir que estamos bien, mentirnos incluso a nosotros mismos para autosugestionarnos y darnos un chute de positividad. Esa clase de mentiras perfilan la convivencia y demuestran muchas veces, un amor más maduro.

Las mentiras negativas, las que ocultan una verdad dolorosa, las que manipulan a seres queridos, las que dañan la confianza y el amor, esas, son las que debemos erradicar de nuestro día a día. Nos llevarán lentamente a un valle en donde estaremos cada hora, más solos.
Está abierto el debate, me gustaría saber tu opinión.

Oliver Carballo

CEO en Social Ferro Agency. Neuropsicólogo, Experto en Marketing Digital, Asesor Financiero y Escritor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *